Ayer tropecé con mi reflejo en un vidriera... la imagen que esta me devolvió no me fue ajena, aunque si me pareció retocada por el suave cristal... no es que me haya visto mas joven; no es que me haya visto mas guapo... me vi mas claro, mas puro y sano que nunca; así como un niño, sin impurezas, lleno de inocencia y futuro.
Ayer el eco me devolvió mi voz... pero lo que escuche era similar a lo que llamo "mi voz", mas no era "mi voz"... era suave, armónica y carente del raspozo metal que a veces acompaña a mis palabras... era como la voz del viento matutino, era como aquel cantar de la mañana.
Ayer encontré un cuaderno viejo, donde una vez escribí lo que a mi mente viniera... cada historia, cada palabras, me fueron familiares, pero mas profundas, mas sensatas, cada argumento mas inteligente, rozando lo brillante...
Ayer lo que hice fue conversar con mi madre, quien enarbolo cada una de mis hazañas y mitigo cada uno de mis errores... remarco todas mis virtudes y atenuó mis defectos.
Y ahora, adivinen como esta mi autoestima...
domingo, 10 de octubre de 2010
lunes, 23 de agosto de 2010
Por Ahora Sin Titulo
Un hombre y una mujer sentados en un arenoso mar de inmensidad.
Un viento ensordecedor los abraza, envolviéndolos de eso que algunos llaman amor. Pero por ahora es solo arena, por ahora solo algo ordinario, común.
De pronto, el gira su cabeza y con un esfuerzo sobrehumano esboza lo que pareció ser un saludo; "Hola" se dejo escuchar entre la desértica tormenta.
Pero ella no se inmuto, no escucho mas que esa brutal brisa que al mundo azotaba.
"Oye! Puedes Escucharme?!!" este fue el siguiente intento, que le destrozaba la garganta.
Pero no recibió respuesta alguna, su voz no podía contra el eólico aliento que reinaba.
"Puedes Escucharme?!!" un nuevo intento, igual de infructuoso, pero mas doloroso.
Las fuerzas escaseaban, pero, haciendo caso omiso del dolor y del cansancio, elevo un brazo y lo dirigió hacia ella; toco su hombro y repitió un agónico "Puedes Escucharme?".
Pero su voz no era tal en medio de esta tormenta, y la mujer no pudo distinguir entre aquel toque en el hombro y el resto de los toque que el viento y la arena le daban.
Notando su fracaso, al hombre solo le quedo llorar; la suma de su frustación con el dolor del esfuerzo que llevo a cabo daban como único resultado posible el llanto.
No obstante, el soplo reinante se apiado del desconsolado hombre y como el mas gentil de los gestos dirigió una lágrima hasta la cara de la mujer...
Ella sintió aquella humedad, en esta desértica atmósfera no le fue difícil, y volteo su cabeza hacia donde al parecer provenía aquel liquido toque. Al completar la acción encontró al hombre cuyo llanto le llamo.
Lo miro, y con suave gesto le sonrió, dejando escapar de sus labios un tierno "Hola".
El, con la garganta destrozada y los ojos húmedos, solo pudo devolver la sonrisa, para luego, con firme mirada, pedirle que no deje de hablar.
Un viento ensordecedor los abraza, envolviéndolos de eso que algunos llaman amor. Pero por ahora es solo arena, por ahora solo algo ordinario, común.
De pronto, el gira su cabeza y con un esfuerzo sobrehumano esboza lo que pareció ser un saludo; "Hola" se dejo escuchar entre la desértica tormenta.
Pero ella no se inmuto, no escucho mas que esa brutal brisa que al mundo azotaba.
"Oye! Puedes Escucharme?!!" este fue el siguiente intento, que le destrozaba la garganta.
Pero no recibió respuesta alguna, su voz no podía contra el eólico aliento que reinaba.
"Puedes Escucharme?!!" un nuevo intento, igual de infructuoso, pero mas doloroso.
Las fuerzas escaseaban, pero, haciendo caso omiso del dolor y del cansancio, elevo un brazo y lo dirigió hacia ella; toco su hombro y repitió un agónico "Puedes Escucharme?".
Pero su voz no era tal en medio de esta tormenta, y la mujer no pudo distinguir entre aquel toque en el hombro y el resto de los toque que el viento y la arena le daban.
Notando su fracaso, al hombre solo le quedo llorar; la suma de su frustación con el dolor del esfuerzo que llevo a cabo daban como único resultado posible el llanto.
No obstante, el soplo reinante se apiado del desconsolado hombre y como el mas gentil de los gestos dirigió una lágrima hasta la cara de la mujer...
Ella sintió aquella humedad, en esta desértica atmósfera no le fue difícil, y volteo su cabeza hacia donde al parecer provenía aquel liquido toque. Al completar la acción encontró al hombre cuyo llanto le llamo.
Lo miro, y con suave gesto le sonrió, dejando escapar de sus labios un tierno "Hola".
El, con la garganta destrozada y los ojos húmedos, solo pudo devolver la sonrisa, para luego, con firme mirada, pedirle que no deje de hablar.
sábado, 21 de agosto de 2010
Visita Villa Grimaldi.
Hoy, junto a mi curso, visite Villa Grimaldi... Estoy conciente que me faltaran palabras para expresar lo sentido, que me quedare corto en las descripciones y que quizás no sepa expresar lo que realmente significo para mi esta visita, pero haré el intento;
Mi primera impresión no fue la que esperaba... estaba dispuesto a entrar a un lugar cargado de tristezas y sufrimientos, un sitio que me generaría rechazo... pero no, me impresiono la tranquilidad que se respiraba... no obstante, podía sentir que ese no era un sitio que pasaría desapercibido en mi vida...
Cada rincón tenia algo de ese dolor que sufrieron miles de compatriotas; cada árbol, cada ave trinando, cada soplo del viento me contaba una historia que es difícil de reproducir...
Supongo que no sentí nada en particular, sino una sucesión de sentimientos, un conjunto de cosas que solo supe traducir en "algo en la guata" cada vez que me preguntaban.
A ratos me apartaba del grupo y caminaba solo por la dependencias del parque, como intentando interactuar con este... el parque era tranquilo, y me preguntaba como un lugar así pudo ser instrumentalizado para algo tan atroz? como el hombre llega a tal nivel de odio y ambición para pasar por encima de otro seres humanos, atropellando todos los derechos humanos de este, con un nivel vergonzoso de alevosía?
Todos podemos tener respuestas distintas a esas preguntas, y es valido... en lo que no podemos discrepar es en el compromiso que debemos asumir como sociedad, en que no podemos permitir que esto vuelva a ocurrir! y la única vía es evitando el olvido!!
Mi primera impresión no fue la que esperaba... estaba dispuesto a entrar a un lugar cargado de tristezas y sufrimientos, un sitio que me generaría rechazo... pero no, me impresiono la tranquilidad que se respiraba... no obstante, podía sentir que ese no era un sitio que pasaría desapercibido en mi vida...
Cada rincón tenia algo de ese dolor que sufrieron miles de compatriotas; cada árbol, cada ave trinando, cada soplo del viento me contaba una historia que es difícil de reproducir...
Supongo que no sentí nada en particular, sino una sucesión de sentimientos, un conjunto de cosas que solo supe traducir en "algo en la guata" cada vez que me preguntaban.
A ratos me apartaba del grupo y caminaba solo por la dependencias del parque, como intentando interactuar con este... el parque era tranquilo, y me preguntaba como un lugar así pudo ser instrumentalizado para algo tan atroz? como el hombre llega a tal nivel de odio y ambición para pasar por encima de otro seres humanos, atropellando todos los derechos humanos de este, con un nivel vergonzoso de alevosía?
Todos podemos tener respuestas distintas a esas preguntas, y es valido... en lo que no podemos discrepar es en el compromiso que debemos asumir como sociedad, en que no podemos permitir que esto vuelva a ocurrir! y la única vía es evitando el olvido!!
lunes, 16 de agosto de 2010
Quien me quiere conocer?

Derecho Humano - Silvio Rodriguez
Pido que no me miren bien,
pido que no me miren mal.
No me miren que no estoy.
Yo pido, pues, que no me admiren
yo pido, pues, que no me sigan,
que sólo estoy cantando un poco por cantar.
Pido una noche bien sencilla.
Pido una noche bien humilde para mí.
Pido una noche
bien pequeña para estar solo.
¿Quién me lo iba a decir
cuando buscaba junto al mar
caracoles de dolor?
Si me llegan a conocer
por aquel tiempo, ay de mí:
hubiera sido hazmerreír y no yo.
Y todo es culpa de mis manos
—no han visto de cerca mis manos aún—:
son de metal
duro y blando, como yo.
¿Quién quiere hoy venirme a ver,
quién quiere sentirme dormir?
¿Quién me quiere conocer?
¿Quién me va a decir que me conoce
y pondrá sus manos al fuego
para quemarse hasta el recuerdo?
¿Quién quiere feria con desastre?
¿Quién quiere un beso del recelo?
¿Quién quiere más
y me deja luego en paz, ya?
¿Qué esperan del hombre inferior,
qué esperan del hombre común
que no sabe del amor?
Si sólo somos espejismos,
resumen en efervescencia,
besos prohibidos a la puerta del sol.
¿Qué esperan, pues, de una sombrilla
con colores de pesadilla?
Fuera de mí
y no miren para atrás jamás.
Fuera de aquí
y no miren para mí jamás.
No son pocas las canciones de Silvio con las que me siento identificado; pero hoy por hoy, esta es una de las que deberia escuchar todo aquel quisiera conocerme sin tener que hablar conmigo...
Una cancion que hago mia, despues de todo, y como dijo Neruda: "La poesia no es de quien la hace, sino de quien la ocupa".
Para quien quiera escucharla:
http://www.youtube.com/watch?v=qQ9zBCCaBos&feature=related
Saludos.
sábado, 31 de julio de 2010
Divagando...
Miro hacia sus manos... temblaban, pero no habia sangre en ellas. Tampoco signos de violencia que le dijieran que lo que yacia frente a el era obra suya....
La calle estaba desierta, y la plaza en penumbras. Miró a todos lados, "no hay nadie, si algo hice, nadie me vio" penso.
Seguia temblando, sudaba... el sudor le mojaba los ojos y la vista se volvia borrosa... solo veia como el rojo teñia el suelo...
La culpa comenzo a apoderarse de el... penso en todo lo que venia, el juicio, los dedos acusadores, toda una familia llamandolo asesino y deseando que se pudra en la carcel...
Debia aprovechar, nadie lo habia visto. Se agacho a recoger al occiso cuando sintio un voz...
- chuta! amigo, dejelo a un lado no mas, pa' que no moleste el paso de los autos. - dijo el titular de la voz, que miraba a unos cuantos metros.
voltio la vista hacia el, y en esa accion pudo ver un auto en la esquina... era el suyo, comenzaba a recordar algunos hechos...
manejaba a prisa... no recordaba porque, pero lo hacia... algo de alcohol puede ser... neblina baja... multiples factores que conllevaron a una muerte...
- uuuf lo hiso bolsa amigo!! lo atropello con todo!! quedo molido el pobre!!
la actitud del transeunte le impresiono... "que onda este tipo?"... limpio sus ojos para ver a quien se maravillaba con su asesinato...
- pucha, pero por lomenos, se nota que se murio al tiro... por lo menos...
-si, por lo menos - respondio, entregandole una mirada acusadora al indiferente sujeto.
-bueno, atropellan perros todos los dias!
Nuestro "asesino" volvio la vista al cadaver, recordando todo...
-si, - respondio entre risas - un perro mas, un perro menos.
La calle estaba desierta, y la plaza en penumbras. Miró a todos lados, "no hay nadie, si algo hice, nadie me vio" penso.
Seguia temblando, sudaba... el sudor le mojaba los ojos y la vista se volvia borrosa... solo veia como el rojo teñia el suelo...
La culpa comenzo a apoderarse de el... penso en todo lo que venia, el juicio, los dedos acusadores, toda una familia llamandolo asesino y deseando que se pudra en la carcel...
Debia aprovechar, nadie lo habia visto. Se agacho a recoger al occiso cuando sintio un voz...
- chuta! amigo, dejelo a un lado no mas, pa' que no moleste el paso de los autos. - dijo el titular de la voz, que miraba a unos cuantos metros.
voltio la vista hacia el, y en esa accion pudo ver un auto en la esquina... era el suyo, comenzaba a recordar algunos hechos...
manejaba a prisa... no recordaba porque, pero lo hacia... algo de alcohol puede ser... neblina baja... multiples factores que conllevaron a una muerte...
- uuuf lo hiso bolsa amigo!! lo atropello con todo!! quedo molido el pobre!!
la actitud del transeunte le impresiono... "que onda este tipo?"... limpio sus ojos para ver a quien se maravillaba con su asesinato...
- pucha, pero por lomenos, se nota que se murio al tiro... por lo menos...
-si, por lo menos - respondio, entregandole una mirada acusadora al indiferente sujeto.
-bueno, atropellan perros todos los dias!
Nuestro "asesino" volvio la vista al cadaver, recordando todo...
-si, - respondio entre risas - un perro mas, un perro menos.
domingo, 25 de julio de 2010
II
Por las tardes el pintor salia a caminar... comenzaba sin rumbo y al poco andar agarraba alguna ruta.
No importaba lo lejos que le llevara, el siempre seguía por donde el camino le indicara... "quien quizás por ahí encuentre lo busco" se decía mientras un pie superaba al otro, en el sucesivo acto de caminar.
Un día se encontró con una muchacha de bella imagen y leve andar. Sin siquiera saludar le pregunto: "¿Quieres ser mi inspiración?" La muchacha de tímidos, pero hermosos ojos lo miro enrojecida y con una sonrisa en los labios le dijo "No".
El pintor, sin decepcionarse, siguió su rumbo; y día a día lo siguió haciendo, ganando más y más "no" como respuestas y, de vez en cuando, recibiendo una cachetada ante la pregunta. Sin embargo no desespero.
Cuentan que determinada tarde, en una de sus andadas, encontró al borde del rió una bella mujer, de cabellos largos y rostro amable. No se quiso acercar, no quiso preguntar. Corrió hasta su casa a contarle a la tela, quien recibió los pincelazos como aquel confidente que siempre escucha, sin dar opinión alguna.
No importaba lo lejos que le llevara, el siempre seguía por donde el camino le indicara... "quien quizás por ahí encuentre lo busco" se decía mientras un pie superaba al otro, en el sucesivo acto de caminar.
Un día se encontró con una muchacha de bella imagen y leve andar. Sin siquiera saludar le pregunto: "¿Quieres ser mi inspiración?" La muchacha de tímidos, pero hermosos ojos lo miro enrojecida y con una sonrisa en los labios le dijo "No".
El pintor, sin decepcionarse, siguió su rumbo; y día a día lo siguió haciendo, ganando más y más "no" como respuestas y, de vez en cuando, recibiendo una cachetada ante la pregunta. Sin embargo no desespero.
Cuentan que determinada tarde, en una de sus andadas, encontró al borde del rió una bella mujer, de cabellos largos y rostro amable. No se quiso acercar, no quiso preguntar. Corrió hasta su casa a contarle a la tela, quien recibió los pincelazos como aquel confidente que siempre escucha, sin dar opinión alguna.
miércoles, 21 de julio de 2010
Inauguracion.
El camino de pronto se abrió; el no supo como ni quiso saberlo, solo siguió por el. Siguió como quien sigue a su maestro, a su tutor, siguió como el rió en busca del mar; simplemente siguió, sin razones, dudas o arrepentimientos.
Cuando el viaje ya era largo y la noche mostró sus primeros brotes, el noto que le faltaba algo, algo que quedo tras ese camino que un día decidió tomar.
Al principio no quiso volver, respetando su decisión, con el orgullo intacto, siguió adelante a pesar de sentir que parte de el se quedaba atrás.
Al tiempo de nuevo pensó en volver, recordando aquello que dejo; pero al volver la vista atrás noto que la rama que un día vio brotar hoy era el tronco de un macizo árbol, cuyas ramas se oponían a aquella ansia de retorno. No quedo mas que seguir, con el vació que significaba, solo debía seguir.
Un día, mientras caminaba, una rama que por su costado se situaba, le abrió el paso a la mirada. La curiosidad venció y le permitio notar el rió que bordeaba su camino.
Aguas cristalinas y de rápido andar, sobre el cual flotaba sereno aquello que tanta falta hacia dentro de el. Primero quiso atravesar la arboleda, lanzarse a las aguas y recuperar aquello tan preciado, pero pronto comprendio que era otro el camino deparado...
En las aguas la cosa amada avanzaba a gran velocidad... pronto sobrepaso a nuestro amigo, quien entendió que desde un principio sus caminos eran otros.
Así, me doy por inaugurado.
Cuando el viaje ya era largo y la noche mostró sus primeros brotes, el noto que le faltaba algo, algo que quedo tras ese camino que un día decidió tomar.
Al principio no quiso volver, respetando su decisión, con el orgullo intacto, siguió adelante a pesar de sentir que parte de el se quedaba atrás.
Al tiempo de nuevo pensó en volver, recordando aquello que dejo; pero al volver la vista atrás noto que la rama que un día vio brotar hoy era el tronco de un macizo árbol, cuyas ramas se oponían a aquella ansia de retorno. No quedo mas que seguir, con el vació que significaba, solo debía seguir.
Un día, mientras caminaba, una rama que por su costado se situaba, le abrió el paso a la mirada. La curiosidad venció y le permitio notar el rió que bordeaba su camino.
Aguas cristalinas y de rápido andar, sobre el cual flotaba sereno aquello que tanta falta hacia dentro de el. Primero quiso atravesar la arboleda, lanzarse a las aguas y recuperar aquello tan preciado, pero pronto comprendio que era otro el camino deparado...
En las aguas la cosa amada avanzaba a gran velocidad... pronto sobrepaso a nuestro amigo, quien entendió que desde un principio sus caminos eran otros.
Así, me doy por inaugurado.
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