domingo, 25 de julio de 2010

II

Por las tardes el pintor salia a caminar... comenzaba sin rumbo y al poco andar agarraba alguna ruta.
No importaba lo lejos que le llevara, el siempre seguía por donde el camino le indicara... "quien quizás por ahí encuentre lo busco" se decía mientras un pie superaba al otro, en el sucesivo acto de caminar.
Un día se encontró con una muchacha de bella imagen y leve andar. Sin siquiera saludar le pregunto: "¿Quieres ser mi inspiración?" La muchacha de tímidos, pero hermosos ojos lo miro enrojecida y con una sonrisa en los labios le dijo "No".
El pintor, sin decepcionarse, siguió su rumbo; y día a día lo siguió haciendo, ganando más y más "no" como respuestas y, de vez en cuando, recibiendo una cachetada ante la pregunta. Sin embargo no desespero.
Cuentan que determinada tarde, en una de sus andadas, encontró al borde del rió una bella mujer, de cabellos largos y rostro amable. No se quiso acercar, no quiso preguntar. Corrió hasta su casa a contarle a la tela, quien recibió los pincelazos como aquel confidente que siempre escucha, sin dar opinión alguna.

1 comentario:

  1. Pucha que eres romanticon washini!! dame algo de tu inspiracion para escribir algo en mi blog, un beso.

    =)

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