martes, 1 de noviembre de 2011
un unicornio real.
"Un unicornio", dije para mi, mientras transitaba por alguna poblada calle. Claro que más podía ser, un mitológico e inexistente animal con forma equina. "Que estúpido", fue mi segunda impresión, no muy distinta de la primera.
Pero al parecer el día se llenaba de sinsentidos, y mi cabeza se esforzaba por retenerlos... una idea rondo mi mente por un eterno minuto; "el unicornio es real", esta vez si soné como un loco, por suerte sin aparentes testigos. Si, no había duda alguna, el sueño, en si mismo, no podía si no ser real, y yo, como el sujeto soñador, no podía si no creer en el! Así, resonó en mi cabeza que en principio es imposible soñar cosas increíbles, porque en el sueño lo creíble suele ser imposible.
Si, suena complicado, pero en un simple momento aclaro todo en mi. El unicornio era tan cierto como yo! es tan cierto como yo! Viéndolo así, solo existe un impedimento para que los unicornios puedan existir; nuestra falta de imaginación.
Y así, con esta certeza, me largue a caminar, con una estúpida sonrisa en el rostro y mi unicornio en mi cabeza (espero no perderlo).
lunes, 12 de septiembre de 2011
Santiago Desde la Ventana.
Y si no estuviera, que habría en su lugar? otra ciudad? quizás solo campo? o un vacío absoluto? Debo admitir que las últimas dos opciones no me desagradan del todo; en principio habría menos ruido, menos gente, menos cemento, en fin menos de todo.
La idea de volverme a la ventana y encontrar otra ciudad me altera un poco; es decir, si Santiago llegase a cambiar, preferiría un cambio mas radical que la simple sustitución de una urbe por otra.
Y es que, díganme cuantos de ustedes no se ha emocionado con la idea de un día mirar a la ventana y no ver de frente a la rutina? Estoy seguro que mas de uno preferiría encontrar el mundo vuelto "patas pa' arriba" a encontrar lo que se suele encontrar detrás de nuestros cristales. Por mi parte, y no me crean hipócrita por esto, solo espero un día encontrar algo nuevo en el mar de gente, en la trillada "selva de cemento", algo que me anime a cambiar el lente con que miro actualmente a través de mi ventana.
miércoles, 23 de marzo de 2011
El Teatro de la Vida
Cada uno es protagonista de su vida, de eso no hay duda. Aunque en algunos casos se note demasiado la mano del director, o en otros el mismo actor sea quien dirige, siempre nuestra vida tendrá en el tope del casting nuestro nombre.
Lo lindo de esto es que generalmente compartes escenario con otros actores, otros protagonistas de sus propias vidas, que vienen a aportar y a enriquecer nuestra obra. Es decir, se mezclan dos mundos, dos montajes, con dos diferentes perspectivas.
Así muchas veces nuestros coprotagonistas nos roban la película, aunque sea por un tiempo, convirtiéndose en parte esencial de la puesta en escena, volviendo insulsos los momentos en que no coincidimos en las tablas.
He visto como muchas obras se confunden de tal forma que se hace imposible distinguir la una de la otra, donde llega a parecer que hasta los monólogos los hacen de a dos. Es algo lindo, pero a la vez peligroso, ya que al separarse los guiones quedan demasiados espacios en blanco que antes se llenaban con una dupla actoral que difícilmente actuara junta una vez más.
Ahora que menciono los guiones; creo que son algo muy particular, puesto que los vamos armando conforme actuamos. Improvisamos diariamente, cada paso, aunque a veces pareciera que repetimos una y otra vez nuestras pasadas actuaciones. Es que la memoria es una gran aliada cuando debes ir improvisando por ahí. Aunque nuestros flashbacks son tan débiles que terminamos por cometer los mismos errores, o incluso algunos peores. Las mismas fallas, pero con la sensación de haber improvisado…
domingo, 6 de marzo de 2011
El Viejo Loco *
Hoy era uno de esos días, el no tenia dudas de aquello. "Hoy es mi día!" pensó. Y todo le hacia pensar eso... el aire, el aroma en el ambiente, el cantar de la ciudad, todo. Hoy era el 'Hoy' que el estaba esperando hace tiempo ya... hace algunos meses diría yo, aunque si me apuran diría que supera el año...
Y salio de su casa, airoso ante este tan esperado día, buscando alguna señal que le dijera donde empezar. Un árbol quizás? una señalética personalizada para el? o quizás un par de de rocas atravesadas en las calles que le indicaran por donde no ir... Pero no, nada de eso, solo camino hacia su destino primario; el centro bip! de la esquina, porque sin saldo en la tarjeta eran acotados los lugares donde podía ir.
Una vez cargada la tarjeta, y también el estomago, ya que aquel centro de recarga también las oficiaba de almacén, se dispuso a buscar el inicio de este gran día, quizás olvidando que días como este no empiezan a las 00:00 hrs., sino que uno se los construye a lo largo de la vida... pero había que partir por algo, ya que por mucho que se haya labrado este día en el pasado, con inactividad en el presente solo lograría desperdiciarlo.
Para partir una micro, que lo llevara a algún lugar... una vez adentro sintió como todos le miraban. "Todos lo notan - pensó - hoy es mi día". Pero se equivocaba, porque lo que la gente veía en el era a una persona sonriente en medio de un estresante ambiente, en pocas palabras un loco o alguna clase de psicópata. Pero esquivo las miradas, "envidia" pensó, y siguió raudo pensando "Este es el día, este es mi día!".
Pero en Santiago, como en la mayoría de las capitales del mundo, es difícil encontrar el tipo de cosa que busca nuestro amigo, ya que sin dinero solo encontraras un "lindo" paisaje para mirar (ya que aun no encuentran el valor por hora de mirada a la ciudad, pero se siguen esforzando, y se que algún día lo hallarán). Entonces, ¿donde buscar cuando en tus bolsillos faltan pesos y en tu cabeza sobran sueños? Una difícil pregunta para un hombre cuya única certeza es que 'hoy puede ser un gran día' (disculpa por el plagio Serrat).
Nuestro amigo se limito a caminar, a mirar gente, a sonreírle, pero no le fue bien... Que hostil puede ser tu propia ciudad cuando acudes a ella en busca de iluminación... la única iluminación que encontró fue la que las vidrieras otorgaron una vez llegada la noche.
Decepcionado, solo quedo el retorno a casa, con el pensamiento de que hoy era el día... o quizás no... Eso nunca se sabe con exactitud. Una vez en el hogar, comió algo y se acostó pensando en el fracaso, pero que también podrán venir otros días...
A la mañana siguiente el hombre se levanto con una idea en la cabeza "Hoy es uno de esos días! Hoy es mi día!!".
* Basado en una frase de la canción “Llover Sobre Mojado” de Silvio Rodriguez: “Y en el espejo veo al viejo loco, que cada piensa que es su dia…”
Video de la canción para quien quiera escucharla:
http://www.youtube.com/watch?v=xnbY6SdT8aMviernes, 4 de marzo de 2011
Depredador
Agazapado, con la vista fija y una respiración casí imperceptible está un astuto cazador. Yo lo veo a una estrecha distancia, a pesar de que él no ha notado mi presencia. Se podría decir que yo estoy a su acecho... la presa hace su vida sin percatarse de los ojos que la observan, ni siquiera ha presentido que algo pudiera salir mal... El depredador comienza a moverse, ya ha decidido como terminar lo que ha comenzado, y, siempre con la cautela a su lado, se acerca sin que nadie lo note. La presa, no obstante el cuidado de su acechador, comienza a sentir ese aire frio que te indica que algo podría salir en los próximos minutos, se inquieta.
El depredador comienza a oler aquel temor, lo saborea, y aquel sabor le indica que llego la hora. Se incorpora derrepente, y en menos de un segundo se abalanza sobre la victima, quién realiza un esteril intento de huida. Pero contra un buen depredador son pocas las presas que pueden salvarse.
El victorioso cazador saborea su motin y la mayoria de los presentes hace una mueca de asco... es fascinante, pero algo repugnante ver a un gato atrapando a un raton.
jueves, 10 de febrero de 2011
El Valor del Silencio
"Espera! no estarás..." se detuvo, el arma se posaba ya frente a su rostro, "vamos, no quieres hacer esto" dijo el hombre intentando usar la psicología, "te odiarás por el resto de la vida" agregó, apelando también a la compostura... mas la compostura había abandonado hace mucho tiempo aquella sala. De pronto el hombre accionó el gatillo, desenvolviendo la furia del arma de fuego sobre aquel que se posaba ante él.
Un estruendo terrible se dejó oír. Retumbo un par de segundos más. Luego vino un pitido agudo, y de pronto, silencio... Hermoso silencio; muda bendición que el hombre había esperado por mucho tiempo, demasiado tiempo... más del que el mismo creyó poder soportar...
Respiró hondo, cerró los ojos y echó la cabeza hacia atrás. Al fin. Tarea cumplida. A pesar de que era el instante perfecto para que una fanfarria entonara un triunfal "Taraán!", estuvo contento de que esto no interrumpiera esa perfecta ausencia de sonidos de toda clase. Por un momento no hubo mejor orquesta que su respiración; inhala, exhala, inhala, exhala... una vez y otra...
Pero, de un momento a otro algo le dijo que este perfecto momento seria interrumpido. Cortó la respiración y agudizó sus sentidos. La pistola aún humeaba y la mano que la empuñaba comenzó a temblar... Abrió bien los ojos y examinó cuidadosamente la sala... nada, estaba solo, y eso de pronto se le antojo peligroso...
"Oye" se escuchó de pronto.
El hombre se sobresaltó, comenzó a mirar desesperadamente hacia todos lados, y alzó nuevamente el revolver... pero un segundo llamado lo hizo entender que la amenaza no se iría con balas...
"Oye, en serio creías que por disparar al espejo yo desaparecería??" sentenció la voz.
El hombre cayó de rodillas al suelo y comprendió que sólo había una forma de acallar la voz... esta vez el arma seria de gran ayuda...