El reloj marca una hora que me niego a ver, sé que es tarde, mirarlo no cambiará nada. La vista se desvía... chucha! son las 3! El insomnio se ha vuelto un compañero habitual este ultimo tiempo, y no es que lo desprecie, pero ya se ha comenzado a volver molesto. Sobretodo porque trae mucho de ti; compañera distante y cercana, tan ajena como cotidiana.
Y es de todo lo que he querido escribir hoy, ya que el insomnio me abunda y te vuelve el tema recurrente... tu, hace cuanto te conozco y hasta cuando lo haré? cuantos rostros y muecas te mostraré? y cuantos ya te he mostrado sin saber? Porqué aunque uno no quiera nuestra faz cambia a cada instante, entregando siempre nuevos semblantes a quienes nos rodean; ergo, nunca cargamos con la misma apariencia.
Esto lo sé muy bien, ya que suelo aprovecharme de mis mutaciones faciales, valiéndome de mascaras y otros artilugios para aparentar o disfrazar lo que realmente soy... esto nos trae otra pregunta a colación; quien soy? y porque habría de ocultarlo? Si bien tiene el aspecto de una compleja pregunta filosófica, la respuesta es bien simple; No Sé... y es que nadie sabe realmente quien es, y quien asegure saberlo seguramente se equivocará. Y, por tanto, si no sé quien soy, porque querría ocultarlo? otra pregunta aparentemente compleja, no obstante mi respuesta es simplista nuevamente; el ser humano por definición tiene un concepto negativo de sí mismo, aunque asegure lo contrario... lo que me lleva a acuñar la frase "Nadie es tan bueno como dice, ni tan malo como cree"...
Tenemos la tendencia a creer que lo que albergamos en nuestras cabezas causará repulsión en los oídos de otros, por ello lo ocultamos, o bien, lo disfrazamos al salir a la luz, entregando lo que creemos que la gente quiere o espera oír. Es por ello que, como lo dice Harry Morgan en un capitulo de la tercera temporada de Dexter, solamente percibimos dos cosas de las personas "Lo que queremos ver y lo que nos quieren mostrar".
Bueno, basta de divagación por hoy, ya que como canta Silvio en "Debo Partirme en Dos", 'me fui enredando en más asuntos'... Acabé filosofando, cuando me convocaban otras musas, pero otro día tocará hablar de ti...