Hoy, como cualquier otro día, miro a la ventana antes de realmente despertar. Una ducha, y nuevamente a la ventana, como para chequear que Santiago aún está ahí. Puede sonar tonto, pero a veces me pregunto que pasaría si al revisar, la ciudad ya no estuviera?
Y si no estuviera, que habría en su lugar? otra ciudad? quizás solo campo? o un vacío absoluto? Debo admitir que las últimas dos opciones no me desagradan del todo; en principio habría menos ruido, menos gente, menos cemento, en fin menos de todo.
La idea de volverme a la ventana y encontrar otra ciudad me altera un poco; es decir, si Santiago llegase a cambiar, preferiría un cambio mas radical que la simple sustitución de una urbe por otra.
Y es que, díganme cuantos de ustedes no se ha emocionado con la idea de un día mirar a la ventana y no ver de frente a la rutina? Estoy seguro que mas de uno preferiría encontrar el mundo vuelto "patas pa' arriba" a encontrar lo que se suele encontrar detrás de nuestros cristales. Por mi parte, y no me crean hipócrita por esto, solo espero un día encontrar algo nuevo en el mar de gente, en la trillada "selva de cemento", algo que me anime a cambiar el lente con que miro actualmente a través de mi ventana.