domingo, 10 de octubre de 2010

Adivinen como esta mi autoestima...

Ayer tropecé con mi reflejo en un vidriera... la imagen que esta me devolvió no me fue ajena, aunque si me pareció retocada por el suave cristal... no es que me haya visto mas joven; no es que me haya visto mas guapo... me vi mas claro, mas puro y sano que nunca; así como un niño, sin impurezas, lleno de inocencia y futuro.
Ayer el eco me devolvió mi voz... pero lo que escuche era similar a lo que llamo "mi voz", mas no era "mi voz"... era suave, armónica y carente del raspozo metal que a veces acompaña a mis palabras... era como la voz del viento matutino, era como aquel cantar de la mañana.
Ayer encontré un cuaderno viejo, donde una vez escribí lo que a mi mente viniera... cada historia, cada palabras, me fueron familiares, pero mas profundas, mas sensatas, cada argumento mas inteligente, rozando lo brillante...
Ayer lo que hice fue conversar con mi madre, quien enarbolo cada una de mis hazañas y mitigo cada uno de mis errores... remarco todas mis virtudes y atenuó mis defectos.
Y ahora, adivinen como esta mi autoestima...